El mandatario estadounidense asomó el fin de la tensión regional bajo una condición innegociable: Irán debe ceder, o enfrentarse a una ofensiva militar sin precedentes.
Trump fue tajante al condicionar el cese de lo que denomina su «Furia Épica», asegurando que si Teherán cumple con los compromisos, el bloqueo sobre el Estrecho de Ormuz terminará.
Sin embargo, advirtió que de lo contrario iniciarán bombardeos con una intensidad nunca antes vista.
A pesar de la agresiva retórica, las fichas se mueven en la sombra. Teherán ya evalúa una propuesta de paz de 14 puntos enviada por Washington y se rumorea la existencia de un memorando de una sola página que pondría fin a la confrontación.
Esta luz al final del túnel provocó que el precio del petróleo se desplomara más de un 5%, mientras la Guardia Revolucionaria iraní asegura que el tránsito marítimo será seguro en cuanto cesen las amenazas.
El mundo contiene el aliento: ¿estamos ante un pacto histórico o el preludio de una lluvia de fuego?.

