Los dirigentes Wildemar y Ronald soltaron chispas al analizar el futuro de la tarjeta electoral que hoy defienden a capa y espada frente a quienes ellos consideran una «corriente que mira a la derecha».
El debate subió de tono cuando se planteó el escenario de una posible «reinstitucionalización» del país. ¿Podría el sector desplazado del PCV recuperar las siglas? Ronald no se anduvo con rodeos: para él, desconocer las decisiones del TSJ es actuar fuera de la sociedad.
La defensa es clara: la legitimidad no se hereda por apellidos históricos, se gana respetando las reglas del juego actual.
«Esta tarjeta no es un juguete de muchachito engreído», soltaron en la mesa, dejando claro que no piensan soltar el símbolo del gallo rojo sin una batalla legal y política de altura.

