Un ingreso proyectado de 209 mil millones de dólares únicamente por concepto de regalías y la extracción de 65 mil millones de barriles de petróleo durante los próximos 25 años son las cifras centrales que deja el reciente acuerdo energético entre Estados Unidos y Venezuela, según detalló el analista José Gregorio Hernández.
Hernández explicó que la ejecución de este convenio abarca intervenciones directas en 17 yacimientos petroleros, lo que a su juicio representará un alivio directo para la economía nacional.
«La realidad de este acuerdo es que beneficia al pueblo venezolano. Fuera de la inversión que se va a hacer en los 17 yacimientos, son 209 mil millones de dólares que van a ingresar por concepto de regalías nada más. No es tan generoso, pero por lo menos los venezolanos vamos a ver una mejora en la economía; le estamos viendo el cascabel al gato», afirmó Hernández.
Al evaluar las razones de la rapidez en la concreción de la firma en el contexto político actual, el entrevistado señaló que la premura responde a los intereses de la política interna en Estados Unidos. De acuerdo con Hernández, la administración de Donald Trump busca resolver el suministro de combustible para garantizar gasolina a bajo costo a los ciudadanos norteamericanos.
Hernández indicó además que las decisiones en el país están atadas a la agenda electoral estadounidense. «Pareciera que el que domina la parte de lo que se va a decidir en Venezuela es Donald Trump. Él mismo lo dijo y él mismo lo firmó; él sirve como cuentadante y como garantía para los inversionistas que vienen para Venezuela», sostuvo.
Respecto a la participación de los sectores económicos, aclaró que dentro del esquema operativo de inversión, exploración y explotación se encuentra involucrado un empresario venezolano, cumpliendo con los términos acordados con el gobierno nacional.
Sobre el rol de la oposición, Hernández manifestó que a los sectores políticos les corresponde mantener su proselitismo y continuar en la dinámica política a la espera de los procesos electorales programados para el próximo año.
Finalmente, destacó que el cambio en la dinámica energética internacional debe canalizarse hacia la recuperación de los servicios públicos y la infraestructura del país. «Esa entrada de dinero se debe utilizar en carreteras, en escuelas y en educación. Se va a crear mano de obra, y por esa vía se generarán las condiciones para el retorno de una cantidad importante de migrantes venezolanos», concluyó.


