El glamour de Hollywood se mudó por completo a tierras mexicanas y el caos fue absoluto. Meryl Streep y Anne Hathaway, el dúo más icónico del cine de moda, aterrizaron en la Ciudad de México para dejar claro que, aunque pasen los años, ellas siguen siendo las dueñas de la pasarela. Con una presencia que dejó a todos con la boca abierta, las actrices promocionaron la esperadísima secuela que promete ser tan ácida y fabulosa como la primera entrega.
La alfombra roja no fue apta para cardíacos. Entre gritos, flashes y un despliegue de estilo que humillaría a cualquiera, Streep y Hathaway demostraron que la química entre Miranda Priestly y Andy Sachs sigue intacta, aunque ahora con un toque mucho más maduro y, por supuesto, costoso. La promoción en México ha servido para calentar los motores de cara al gran estreno este próximo 30 de abril en todos los cines, una fecha que ya está marcada en el calendario de quienes prefieren morir antes que usar un suéter color cerúleo de liquidación.


Prepárense, porque si el paso de estas estrellas por el país fue un terremoto de elegancia, lo que se viene en la pantalla grande promete terminar de destruir lo poco que quedaba de nuestra estabilidad emocional. El diablo ha vuelto, y esta vez no viene a jugar.

