El sueño mundialista del anfitrión llegó a su fin de la manera más dolorosa.
La selección de Estados Unidos quedó eliminada de la Copa del Mundo tras sufrir una inapelable derrota por 4-1 ante Bélgica, en el duelo correspondiente a los octavos de final disputado en esta ciudad.
El conjunto belga impuso su jerarquía desde los primeros compases del encuentro, desarmando la defensa estadounidense y sepultando cualquier intento de reacción local.
Con este amargo resultado, el combinado de las barras y las estrellas se despide prematuramente del torneo ante su propio público.
Adiós a los de casa
La caída de Estados Unidos sella un panorama histórico y desalentador para la organización del torneo, ya que se suma a las eliminaciones previas de México y Canadá.
Por primera vez en la historia de la competición, los tres países coanfitriones quedan fuera antes de los cuartos de final, dejando el torneo huérfano de las selecciones locales en las instancias decisivas.
Mientras Bélgica celebra su pase a la siguiente ronda confirmando su candidatura al título, el fútbol estadounidense entra en un periodo de profunda autocrítica tras no haber podido dar la talla en la cita más importante de su historia reciente.


