A 104 años del nacimiento de Carlos Andrés Pérez (Rubio, 27 de octubre de 1922), Venezuela recuerda a una de las figuras más determinantes y emblemáticas de su historia contemporánea: un estadista de masas cuya visión de país, grandes logros y oportunas advertencias mantienen hoy más vigencia que nunca.
Conocido popularmente como «el caminante», CAP gobernó a Venezuela en dos periodos (1974-1979 y 1989-1993) bajo la bandera de Acción Democrática. Su primer mandato transformó la estructura del país mediante decisiones audaces:
Soberanía económica: La nacionalización de la industria del hierro (1975) y del petróleo (1976), asegurando la administración estatal de los recursos estratégicos.
Formación y cultura: La creación del programa de Becas Gran Mariscal de Ayacucho, que formó a miles de jóvenes venezolanos en las mejores universidades del mundo.
Proyección y ambiente: El resguardo del patrimonio natural con una amplia red de parques nacionales y su consolidación como referente de la socialdemocracia internacional.
Su segunda presidencia exigió reformas económicas profundas para corregir desequilibrios fiscales, lo que desató resistencia social, crisis institucionales y los alzamientos militares de 1992. A ello se sumó la traición de antiguos aliados y sectores políticos que le dieron la espalda, desencadenando su salida anticipada del poder.
Sin embargo, en 1998 demostró su inquebrantable arraigo popular al fundar el Movimiento Apertura y ser electo Senador de la República por el estado Táchira. Desde el Congreso, alertó con precisión sobre la deriva autoritaria y el colapso institucional que se cernía sobre la nación.
Hoy, a 104 años de su natalicio, las nuevas generaciones rescatan su pensamiento, firmeza y vocación democrática, haciendo evidente el vacío que deja su visión de país en los tiempos actuales.

