En un partido que parecía pintarse de tragedia absoluta para los norteamericanos, la selección de Canadá logró un agónico empate 1-1 ante una aguerrida Bosnia y Herzegovina.
Con este resultado, el bando canadiense mantiene las uñas clavadas en la cima del Grupo B del Mundial 2026, dejando a los europeos con el grito de victoria atragantado en la garganta.
Desde el pitazo inicial, Canadá asumió el protagonismo del encuentro, adueñándose del balón con un imponente 61% de posesión y generando hasta 14 remates al arco. Sin embargo, el fútbol no es de merecimientos, sino de goles.
Cuando mejor jugaban los locales, Bosnia aprovechó su momento: al minuto 20 del primer tiempo, Jovo Lukic silenció a la marea roja tras mandar el balón al fondo de la red.
Un auténtico mazazo para los canadienses, que a pesar de controlar el ritmo, se estrellaron una y otra vez contra un cerrojo europeo que apostó por el contragolpe y la resistencia.
El reloj avanzaba y la tensión se cortaba con un cuchillo. La recompensa al monólogo canadiense llegó por fin al minuto 33 de la segunda mitad, cuando apareció el de siempre: Cyle Larin.
Con una definición de puro instinto y garra, el delantero firmó el 1-1 definitivo, desatando la locura en las gradas y rescatando un punto que vale oro puro. Cabe destacar que, a pesar de la intensidad en las áreas, el partido se mantuvo en los márgenes de la legalidad y no se reportaron tarjetas rojas.
Con este vibrante resultado, Canadá se posiciona 1° en la tabla del Grupo B, mientras que Bosnia ocupa el 2° lugar.
La batalla por la clasificación continuará el próximo 18 de junio, día en que Bosnia se enfrentará a Suiza a las 16:00 horas en el estadio de Los Ángeles, y Canadá buscará sellar su pase ante Catar a las 19:00 horas en el BC Place Stadium.

