La fiesta del Mundial 2026 arrancó con un golpe de autoridad sobre la mesa.
La selección de Estados Unidos no tuvo reparos en hacer valer su condición de anfitrión y pasó por encima de un desdibujado Paraguay con un contundente 4-1 en el Estadio Los Ángeles. Con este resultado, el bando norteamericano asume con total claridad el liderato del Grupo D, enviando un mensaje directo a sus rivales: en su casa, las reglas las ponen ellos.
Un susto guaraní y el «regalo» de la noche
El partido comenzó con un ritmo frenético que amagó con amargarle la noche a los locales. Apenas al minuto dos, la joya paraguaya Julio Enciso hizo temblar el arco estadounidense con un remate a quemarropa, pero el guardameta Matt Freese se vistió de héroe temprano con una atajada monumental que apagó el fuego.
Sin embargo, el ímpetu de la albirroja se desmoronó por un infortunio. Al minuto siete, el capitán norteamericano Christian Pulisic envió un centro venenoso al área que terminó desviando el paraguayo Damián Bobadilla hacia su propia puerta. Un autogol tempranero que desinfló la estrategia sudamericana y encendió la fiesta en las tribunas.
El «Show» de Balogun y la complicidad de Pulisic
Con el marcador a favor, el «Team USA» se adueñó por completo del balón, guiados por un Pulisic inspirado. Al minuto 30, el «Capitán América» frotó la lámpara y sirvió una asistencia perfecta para que Folarin Balogun definiera con clase, poniendo el 2-0 que ya olía a sentencia.
Dato Clave: Christian Pulisic participó directamente en los dos primeros goles del encuentro, consolidándose como el motor ofensivo del esquema estadounidense.
Paraguay intentó resistir el vendaval antes del descanso. El portero Orlando Gill logró mantener la dignidad paraguaya momentáneamente al atajarle un disparo con sello de gol a Malik Tillman al 42′. No obstante, la resistencia guaraní era de papel; justo antes de que el árbitro pitara el final de la primera mitad (45′), apareció nuevamente Balogun para firmar su doblete de la noche y mandar el partido al descanso con un demoledor 3-0.
La segunda mitad sirvió para estructurar el 4-1 definitivo, sellando una noche redonda para un Estados Unidos que arranca su Copa del Mundo con el acelerador a fondo y la puntería fina.


