Lo que comenzó como un ataque a la fachada del Banco Caroní en el centro de Tucupita terminó en un despliegue policial relámpago.
La Policía Municipal de Tucupita resolvió el caso en cuestión de horas y le echó el guante a la presunta responsable de sembrar el caos a pedradas en la entidad financiera.
La alerta se encendió a primera hora de la mañana de este lunes, cuando la gerencia del banco llegó a abrir la sede administrativa y se topó con el panorama: el imponente vidrio principal del lado derecho de la entrada estaba hecho pedazos.
Tras la llamada de emergencia, comisiones policiales al mando del Comisario Jefe Ángel Romero tomaron la zona, aseguraron el perímetro y coordinaron con la Dirección de Criminalística del CICPC para realizar las experticias de campo y levantar las evidencias, entre las que destacaban trozos de rocas e impacto de cristales en el interior.
Sin embargo, el trabajo fino de inteligencia y el rastreo de calle no tardaron en dar frutos. Testigos clave abordados en la calle Manamo revelaron el rostro de la verdad: durante la madrugada, una mujer acompañada de dos menores de edad agarró piedras de las jardineras y le dio con todo a la cristalería hasta romperla, dándose a la fuga apenas comenzó a sonar la alarma sonora del banco.
Con las señas en mano, los funcionarios peinaron la zona hasta acorralar y atrapar en flagrancia a la sospechosa en la calle Delta.
La detenida quedó identificada como L. Martínez, de 34 años de edad. Tras su captura, la mujer fue trasladada a la comandancia policial y el caso quedó a la orden de la Fiscalía Primera del Ministerio Público.
