La desesperación se ha convertido en la sombra diaria de las 30 familias que residen en la manzana 01 del sector El Jobo, en plena Avenida Orinoco.
Lo que debería ser un derecho básico a una vivienda digna y servicios de calidad, se ha transformado en una lucha contra el deterioro y el olvido institucional.
Actualmente, la comunidad se encuentra en un estado de vulnerabilidad crítica, viendo cómo el paso del tiempo solo agrava las fallas estructurales de su entorno sin que aparezca la mano amiga del Estado que tanto han solicitado.
La situación alcanza su punto más crítico con la llegada de las lluvias. El sector carece de un sistema de drenaje y vialidad adecuado, lo que provoca que la zona se convierta en un complejo de charcos y lodo que impide el libre tránsito.
Para estas familias, entrar o salir de sus hogares es una tarea titánica, especialmente para los niños que deben asistir a la escuela y los adultos mayores que enfrentan el riesgo constante de caídas o enfermedades derivadas del estancamiento de aguas.


A pesar de la gravedad del caso, la denuncia principal de los vecinos se centra en el silencio administrativo. Han transcurrido varios meses desde que se elevaron las últimas solicitudes de apoyo a las entidades gubernamentales, tanto regionales como nacionales, y hasta el sol de hoy no han recibido ni siquiera una visita de inspección.
La comunidad hace un llamado urgente y público a las autoridades competentes para que se apersonen en la manzana 01 y constaten las condiciones inhumanas en las que sobreviven.
No piden lujos, exigen soluciones concretas para un sector que ya ha esperado demasiado y que hoy, más que nunca, necesita una respuesta inmediata.

