La naturaleza tiene dolientes, personas que dedican la vida a cuidarla, haciendo de su trajinar terrenal una especie de devocionario a esa palabra tan despersonalizada, que sentimos tan distante y que, sin embargo, es nuestra razón de existir: el ecosistema. Hoy le rendimos un sencillo homenaje a los Guardaparques, a quienes debemos y deberemos parte de la presencia sobre el planeta de las generaciones por venir.
Juan Maurera, jefe local del Cuerpo Civil de Guardaparques (CCG) del estado Delta Amacuro, dio a conocer la tarea que desempeñan los guardaparques en el estado.

Maurera declaró que el órgano ha venido desempeñando una gran tarea tanto a nivel nacional como regional dentro de los espacios bajo resguardo del Estado venezolano cómo proteger, velar y resguardar todos los bienes que albergan.
Los guardaparques deltanos desempeñan su labor actualmente en el parque central recreacional Tucupita, como su sede principal en el Estado, encontrándose diseminados en el municipio Casacoima. El coordinador de los “hombres de verde” informó que a futuro tienen planificado expandir su radio de acción hacia los municipios Pedernales y Antonio Díaz.

Maurera destacó que para ser un guardaparque se requiere tener vocación y amor por la naturaleza, haciendo especial énfasis en que su importancia radica en proteger la naturaleza “el principal y más grande de nuestros tesoros, esencia de la vida” y hacer cumplir las normas vinculadas y establecidas en resguardo de los espacios protegidos.
Por último, destacó que el Cuerpo Civil de Guardaparques está integrado por 130 funcionarios y funcionarias, los cuales pertenecen al ministerio de Ecosocialismo y están adscritos a Inparques (Instituto Nacional de Parques).

“A pesar de que poco nos vemos y realizamos nuestras tareas en forma responsable y sencilla, las futuras generaciones nos lo agradecerán”, finalizó.


