Imagen tomada del portal El Avispón
El proceso penal derivado de la intervención en el Hotel San Cristóbal, uno de los casos de mayor perfil judicial en el estado Delta Amacuro en los últimos años, ha llegado a su conclusión en los tribunales con dictámenes definitivos para sus principales señalados.
El expediente cerró con la absolución penal de la propietaria del establecimiento y la aplicación de severas condenas para sus familiares y parte del personal que laboraba en el hotel, bajo el cargo de trata de personas.
El Operativo y Traslado de la Causa
El caso inició formalmente con un despliegue de los cuerpos de seguridad en las instalaciones del Hotel San Cristóbal, ubicado en el centro de Tucupita. Durante el procedimiento, la propietaria del inmueble, Orlenis Navarro, conocida localmente como “Elita”, fue aprehendida por las autoridades junto a varios miembros de su núcleo familiar y empleados del hotel.
Con el fin de asegurar el desarrollo del juicio, las autoridades judiciales ordenaron la radicación del expediente fuera del territorio de Delta Amacuro.
Debido a esta medida, los detenidos fueron trasladados a centros de reclusión en la región central del país, específicamente en el estado La Guaira y Caracas, donde se ejecutaron las sucesivas fases de audiencias y presentación de pruebas.
Sentencia de Absolución y Libertad Plena para Orlenis Navarro
Tras cumplirse los lapsos procesales y las evaluaciones del expediente en la jurisdicción central, el tribunal penal correspondiente emitió un dictamen definitivo sobre la situación de la comerciante.
De acuerdo con los reportes del portal informativo El Avispón, el juzgado dictó sentencia absolutoria a favor de Orlenis Navarro.
El fallo judicial determinó el sobreseimiento y la desestimación de los cargos penales imputados al inicio del caso por falta de elementos de convicción suficientes que la vincularan de manera directa con los hechos.
Con la emisión de la boleta de excarcelación, se levantaron todas las medidas de custodia, otorgándosele la libertad plena.
Condenas por Trata de Personas a Familiares y Trabajadores
De manera simultánea, los tribunales emitieron dictámenes condenatorios para el resto de los coacusados en el mismo expediente, determinándose la responsabilidad penal en el delito de trata de personas.
La sentencia afectó directamente al entorno familiar de Navarro. Sus hijos, identificados como Jesucita, Orlemi y Luis Daniel, fueron hallados culpables por el tribunal de la causa tras la evacuación de pruebas presentadas por el Ministerio Público.
Asimismo, la medida condenatoria alcanzó al personal subalterno del hotel. Según reseñó el medio digital Tane Tanae, el ciudadano que ejercía funciones como recepcionista del Hotel San Cristóbal —un trabajador de origen warao— recibió una condena de 27 años de prisión.
El resto de los implicados en el proceso, incluyendo a otro ciudadano de la etnia indígena y demás colaboradores vinculados al caso, también recibieron sentencias condenatorias y deberán cumplir la totalidad de sus penas recluidos en los centros penitenciarios asignados por los tribunales competentes.

