En una medida proactiva para salvaguardar a las comunidades de Tucupita, las autoridades locales han puesto en marcha un ambicioso plan de trabajo preventivo en el dique de contención.
Este esfuerzo, que busca mitigar el riesgo de inundaciones catastróficas, se enfoca en reforzar y proteger la infraestructura crítica del muro, una arteria vital para la seguridad de la región.
El plan, encabezado por la gobernadora Loa Tamaronís, moviliza a un amplio equipo de instituciones municipales, regionales y nacionales. La acción preventiva se intensificó durante el fin de semana, con especial atención en las áreas de Boca de Macareo y Los Guires, donde se detectaron grietas y fisuras en el dique.
Para abordar estas vulnerabilidades, se tomó una decisión crucial en conjunto con los ganaderos locales: retirar sus rebaños de la zona para evitar la presión adicional sobre la estructura.
Un enfoque integral y coordinado
Además de los esfuerzos de reforzamiento, se han establecido medidas para gestionar el tráfico pesado que circula sobre el dique. Se ha llegado a un acuerdo con la Guardia Nacional Bolivariana en el puesto de El Cierre para suspender las requisas de vehículos pesados directamente sobre el muro.
Esta medida permitirá reducir la carga y el estrés estructural, y se habilitará un nuevo espacio para llevar a cabo estas inspecciones de manera segura.
En la comunidad de Coporito, las labores de prevención también han sido intensas, con el relleno de sacos de arena, la recanalización de drenajes y el bombeo de agua para gestionar los niveles freáticos y evitar filtraciones que puedan comprometer la integridad del dique.
Para garantizar un seguimiento continuo y una respuesta efectiva, se ha formado una comisión mixta. Su objetivo principal es monitorear de cerca el comportamiento del río Orinoco en la región y coordinar las labores de atención directa que ya se están implementando en las comunidades del delta medio, incluyendo la distribución de alimentos y otros bienes esenciales.


