Cuatro años le tomó al deltano Eudomar Cedeño triunfar. Ejercitar cuerpo y espíritu, cultivando al mismo tiempo su intelectualidad, lo ha hecho figurar a la fuerza. Se ha tornado en presencia ineludible imposible de obviar. Una irrupción telúrica a la conquista de México.
Al sempiterno jefe de Prensa de la gobernación del estado Delta Amacuro, todavía recordado como si aún lo fuera, de tanto tiempo que lo ejerció, la experiencia de haber combinado radio, prensa, redes sociales y Tv en el desempeño de su cargo, está resultando invaluable.
Se ha enrolado en el círculo del éxito, tiene amigos por doquier, valoran su talento y van surgiendo proyectos de todo tipo que cuentan con su apostura, seriedad y entrega.
Aquí y allá, subrepticiamente, como las corrientes de agua que impulsan solapadamente el caudal del Orinoco, se va desplegando en todos los ámbitos y escenarios abarcando el país azteca.
Su última parada han sido los seriados de videos «Ojitos de Miel», producidos para las redes sociales destacando su imponente presencia y el predominio de los valores en situaciones límite del mundo moderno.
A este embajador por excelencia de la deltaneidad, le auguramos una imparable secuencia de éxitos y una estrella con brillo propio en el firmamento del espectáculo.

