CEREIPO
Myrospermum frutescens Jacq. (Fabaceae)
ESTADO ANZOÁTEGUI
El estado Anzoátegui tiene al Cereipo, como árbol característico dentro de la flora nacional. Se trata de un árbol que frecuentemente se encuentra en las zonas cálidas de la Costa de Venezuela y en los bosques de tipo seco de los Llanos. Adquiere sus mayores dimensiones en altitudes superiores a los 800 m en las regiones orientales del país, especialmente en esta entidad donde también se le conoce con el nombre de Guatamare, Estoraque y Macagua.
Por su atractivo visual y la densidad de su follaje, este árbol brinda su belleza para fines ornamentales, adornando plazas, parques, calles y avenidas. Los naturales del estado Anzoátegui, tradicionalmente, se reúnen bajo su abrigo por la abundante sombra y frescor que proporciona, no es de extrañar que al pie de este ejemplar hayan transcurrido fiestas patronales, actos protocolares, ceremonias religiosas y reuniones familiares. También, es muy utilizado para resguardar del sol al ganado y para la reforestación de las áreas secas.

Su madera, aunque se caracteriza por su dureza y su dificultad para ser trabajada, es utilizada para trabajos de carpintería, una vez pulida tiene un acabado elegante y se emplea en la fabricación de vigas para interiores, lo que le da un realce a los espacios que engalana.
El Cereipo es un árbol muy versátil en su crecimiento, su altura varía entre los tres y los veinte metros de alto, dependiendo del tipo de suelo y el área en donde se encuentre. Cuando es utilizado como ornamento para jardines, puede adaptarse al tamaño más conveniente debido a su facilidad para la poda.
Lamentablemente, en Venezuela este representante de nuestro patrimonio forestal se encuentra en peligro de extinción, debido a su constante explotación para fines ornamentales y la destrucción de su hábitat para actividades agropecuarias, figurando en el Libro Rojo de la Flora Venezolana (Llamozas, Duno de Stefano, & Riina, 2003). Ambas actividades resultan perjudiciales para la preservación a largo plazo de esta especie, ya que su ritmo de crecimiento es mucho más lento que la velocidad de explotación.

Además, de las ventajas que ofrece este árbol para fines ornamentales, también cuenta con una serie de propiedades medicinales que han formado parte importante de la tradición popular de esta entidad. Así, al Cereipo se le atribuyen propiedades para combatir afecciones reumáticas, el pasmo e incluso el tétano, considerada entonces una planta medicinal. En la historiografía nacional las virtudes medicinales de este árbol, sus características botánicas y usos ornamentales producto de su magnífico pulimento, fueron plasmadas en el Glosario de Voces Indígenas de Venezuela (Alvarado, 2008) y por el botánico suizo Henri Pittier, en su Manual de Plantas Usuales de Venezuela.

