Lo que se vendía como una promesa de «sueño trinitario» estuvo a punto de convertirse en una pesadilla líquida.
En un despliegue de inteligencia y respuesta inmediata, funcionarios de la División Contra la Delincuencia Organizada del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana (CPNB) desmantelaron una célula de la red de trata de personas conocida como “Manrri”, la cual mantenía en vilo la seguridad en las aguas del estado Delta Amacuro.
Tras una serie de denuncias ciudadanas que encendieron las alarmas, los efectivos policiales ejecutaron un patrullaje estratégico en los caños de la entidad.
El resultado fue contundente: la captura de tres sujetos de 53, 38 y 19 años de edad, presuntos integrantes de esta organización criminal que lucra con la desesperación ajena.
Durante el procedimiento, los uniformados interceptaron una embarcación donde se encontraban 48 personas, incluyendo menores de edad y adultos, quienes pretendían ser trasladados de manera fraudulenta hacia la isla de Trinidad y Tobago.
La inspección de las autoridades reveló una realidad aterradora. El grupo de víctimas no solo carecía de la documentación legal para salir del país, sino que la travesía se realizaba en condiciones precarias.
«Se configuraba un grave riesgo para la vida de estos ciudadanos, quienes estaban a merced de una red que prioriza el dinero sobre la integridad humana», señalaron fuentes policiales tras el rescate.
Los tres detenidos ya se encuentran tras las rejas y bajo la jurisdicción del Ministerio Público, donde enfrentarán cargos por tráfico y trata de personas.


