Foto Tomada del Portal Digital El Delta Es Noticia
Mientras el sol de la tarde calienta el asfalto inexistente, los residentes de Loma Linda y Ciudad Coromoto viven atrapados entre el lodo y la desesperación.
En la parroquia Leonardo Ruiz Pineda, el grito de ayuda se ahoga en un mar de huecos y caminos intransitables. ¿Dónde están las autoridades? ¿Y las promesas?
Según informaciones del portal Delta Es Noticia, la situación en estos sectores es crítica. Cada temporada de lluvias convierte las calles en ríos de barro, dejando a los vecinos incomunicados y dificultando el acceso a servicios esenciales.
El polvo, por su parte, se ha vuelto parte del paisaje, arruinando no solo sus vehículos, sino también su calidad de vida.
Los habitantes de Loma Linda y Ciudad Coromoto no piden un lujo, exigen lo que por derecho les corresponde: calles pavimentadas que garanticen la seguridad y el bienestar de sus familias. El mal estado de las vías no es solo un problema de movilidad, es un obstáculo que afecta la dignidad de quienes con esfuerzo levantan sus hogares en estas comunidades.
El clamor es claro: las autoridades deben dejar de ignorar a estos sectores y tomar acciones urgentes. No se trata solo de un arreglo cosmético, sino de una inversión en la gente, en la posibilidad de moverse sin miedo, de que una ambulancia llegue a tiempo o de que sus hijos puedan ir a la escuela sin terminar cubiertos de lodo.

