Lo que parecía imposible ocurrió este viernes en el Paseo Malecón Manamo. Dio un giro de 180 grados que ha dejado a más de uno con la boca abierta, el dirigente de Acción Democrática, Yovanny Gómez, reapareció en la escena pública, pero esta vez no para confrontar, sino para «coincidir» plenamente con el gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez y la dirigencia nacional del PSUV.
Gómez, quien durante años fue conocido por su férrea postura opositora, sorprendió a la colectividad al subirse a la tarima principal para acompañar a la segunda vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Grecia Colmenares.
En un acto que muchos califican como la alianza más inesperada del año, el líder adeco cambió las consignas de protesta por un discurso de respaldo a la gestión nacional y un rechazo absoluto a la injerencia extranjera.
Con el micrófono en mano y frente a una multitud efervescente, Yovanny Gómez no se guardó nada y dirigió sus dardos directamente contra el gobierno de los Estados Unidos. «Hoy el pueblo le está diciendo al señor Trump y a su gobierno que ya basta, que debe haber el cese de las sanciones y los bloqueos», sentenció Gómez, alineándose milimétricamente con el discurso oficialista que exige la liberación de los activos venezolanos en el exterior.
El dirigente de la tolda blanca aseguró que coincide con la visión del Ejecutivo Nacional para recuperar el aparato productivo y el poder adquisitivo de los trabajadores. «Ese recurso que está represado en las arcas del norte debe ser transferido a nuestra patria para los sueldos y salarios», afirmó, dejando claro que su prioridad ahora es la agenda de paz y estabilidad que promueve el gobierno bolivariano.
«Acción Democrática está abierta a coincidir»
Lo que más impacto causó entre los presentes fue el tono de agradecimiento y camaradería hacia Grecia Colmenares. Gómez agradeció el gesto de permitirle participar en el evento, señalando que «esto es Acción Democrática y este es el pueblo deltano; gracias por permitirnos coincidir con ustedes en estos momentos».
Esta sorprendente «llave» política entre el que decía ser opositor y las fuerzas del gobierno marca un nuevo capítulo en la política regional de Tucupita.
Mientras algunos sectores analizan el impacto de este movimiento, lo cierto es que la tarima del Manamo fue testigo de un hecho histórico: la unión de colores que antes eran irreconciliables, bajo una sola consigna de rechazo a las sanciones.


