La Lcda. María Luisa Narváez Martínez, presidenta del Consejo Legislativo del Estado Bolivariano de Delta Amacuro (CLEBDA), lideró con una altura política admirable la “Gran Peregrinación por la Paz y sin Sanciones”, demostrando que bajo su gestión, el parlamento regional se ha convertido en el faro de la estabilidad y la unión del pueblo deltano.
Este encuentro contó con la presencia estelar de la Lcda. Grecia Colmenares Santander, segunda vicepresidenta de la Asamblea Nacional, quien pudo constatar de primera mano la extraordinaria capacidad de movilización y el liderazgo sólido que ejerce el cuerpo colegiado del CLEBDA.
Ambas líderes, rodeadas por una marea de pueblo que desbordaba alegría, marcharon en perfecta sintonía, evidenciando que en Delta Amacuro existe un Poder Legislativo humano, cercano y profundamente comprometido con la defensa de la soberanía nacional.
La Lcda. María Narváez, cuya gestión se ha caracterizado por la firmeza y la lealtad absoluta a los intereses del pueblo, envió un mensaje de unidad que retumbó en cada rincón del estado. Con la elegancia y la contundencia que la caracterizan, resaltó que el bloque de legisladores deltanos es una fuerza cohesionada que no descansa en su labor de garantizar la tranquilidad y el bienestar de cada familia.
Uno de los momentos más sublimes de la jornada ocurrió cuando las autoridades, en un gesto de gran sensibilidad artística, participaron en la creación de un mural que simboliza el renacer de la esperanza. Esta obra representa fielmente la visión del Poder Legislativo regional: un Delta lleno de colores, convivencia y paz. Los legisladores del CLEBDA, reconocidos por su labor incansable y su despliegue permanente en las catacumbas del territorio, demostraron una vez más que son un cuerpo de vanguardia, capaz de articular esfuerzos para asegurar el desarrollo integral de la región.

