La redacción de Noticódigo ha recibido en las últimas horas una serie de denuncias extraoficiales por parte de diversos usuarios y residentes de la capital deltana, quienes manifiestan su profundo malestar ante lo que consideran un comportamiento arbitrario y carente de ética por parte de un funcionario de la policía estadal.
A través de reportes ciudadanos y testimonios que han llegado de manera constante a nuestras plataformas, se señala a un oficial de apellido Gil perteneciente a la policía del estado Delta Amacuro, como el protagonista de reiterados episodios de amedrentamiento contra los motorizados.
Según los denunciantes, el funcionario suele realizar detenciones en puntos no autorizados —como curvas, semáforos o cruces— sin la debida señalización, exigiendo documentación y cascos de seguridad de forma intimidante.
La foto que encendió la polémica
Lo que ha desatado la indignación generalizada es una imagen captada de forma anónima y enviada por usuarios a este medio, en la cual se observa al referido oficial circulando en una motocicleta que, aparentemente, no posee placa identificadora.
Lo más alarmante del reporte ciudadano es que en la gráfica se aprecia al funcionario transportando a dos menores de edad sin ningún tipo de protección ni casco de seguridad, contraviniendo todas las leyes de tránsito terrestre que él mismo sale a exigir en las calles.
»¿Con qué moral nos detienen?»
»A nosotros nos retienen la moto por cualquier detalle, incluso de forma ilegal porque lo que corresponde es una multa, pero ellos andan como si las leyes no fueran con ellos», comentó uno de los afectados que prefirió resguardar su identidad.
Otros usuarios aseguran que este tipo de conductas son las que terminan provocando accidentes en el municipio, señalando que el uniforme no debería ser un escudo para ignorar la seguridad vial.
Desde Noticódigo, cumplimos con nuestra labor de ser portavoces de la comunidad y difundir estas inquietudes que ya son un clamor en los grupos de WhatsApp y en las esquinas de Tucupita.
Los ciudadanos exigen que la ley sea pareja para todos y que las autoridades competentes supervisen el actuar de sus funcionarios, quienes deben ser los primeros en dar el ejemplo de civismo y respeto a la vida.

