La Asamblea Nacional de Venezuela declaró “persona non grata” a la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, como rechazo político y diplomático a su postura frente al gobierno de Nicolás Maduro. La decisión responde al apoyo de Persad-Bissessar a maniobras militares estadounidenses en el Caribe, que Caracas interpreta como una amenaza a su soberanía.
Las tensiones entre ambos países se han intensificado desde la llegada de Persad-Bissessar al poder, debido a su discurso crítico sobre la migración venezolana y su alineamiento con Washington. Aunque el parlamento venezolano afirma que no busca cortar el diálogo bilateral, expertos advierten que esta medida podría afectar acuerdos regionales en seguridad y comercio.
Por su parte, la primera ministra respondió con firmeza, asegurando que Trinidad y Tobago no cederá ante “chantajes políticos” y reafirmando la independencia de su país. La comunidad internacional observa con atención el impacto de este conflicto en la estabilidad del Caribe.
