Eran aproximadamente las 2:00 de la mañana cuando el estruendo de ráfagas de proyectiles se sintió en el sector Libertador en El Triunfo, dejando como saldo dos vidas jóvenes truncadas de manera violenta y un pueblo sumido en la total indignación.
Los primos Valen Bernal, de 17 años y conocido cariñosamente como “El Niño Bernal”, y Valentina Bernal, de 16 años, se desplazaban en una motocicleta cuando la muerte los emboscó desde las sombras, recibiendo múltiples impactos de bala en la cabeza, el cuello y el pecho que les quitaron la vida de forma instantánea.
El brutal ataque ocurrió en la calle ubicada detrás de la estación de servicio de la localidad, una vía pública que se encontraba completamente a oscuras, convirtiendo la falta de alumbrado en la aliada perfecta para los ejecutores.
Los residentes de la zona, resguardados en sus hogares por el temor generalizado, solo pudieron escuchar el rugir del motor del automóvil en el que huían los agresores, sin lograr precisar el modelo ni el color debido a la densa penumbra. Sobre el pavimento quedaron los cuerpos de los menores y los sueños de una familia completamente destruida por la delincuencia armada.

Las primeras investigaciones intentan armar el rompecabezas de los minutos previos al doble homicidio, revelando que Valen habría sostenido una fuerte discusión con varios sujetos detrás del mercado popular de El Triunfo. Tras el altercado, el joven se trasladó al sector «La Chicharronera» para buscar a su prima, y fue justamente en el trayecto de regreso donde fueron interceptados.
Las autoridades sospechan que el conflicto original era exclusivamente con el adolescente, pero la ráfaga implacable no tuvo reparos en alcanzar a Valentina. Sin embargo, entre los lugareños cobra mucha fuerza la hipótesis de que los delincuentes decidieron asesinar a la jovencita para evitar que los identificara más adelante, bajo la fuerte sospecha de que los homicidas son personas conocidas dentro de la misma comunidad.

