Quizá por allí viene el indisoluble vínculo, al punto de que su hijo gobierna la capital deltana.
Puede que de ese lado provenga su necesidad manifiesta de retribuir con creces al lugar del mundo en que nació: es la mayor empleadora desde hace tres décadas, con más de 10.000 cargos otorgados directa o indirectamente en diversas instancias —incluyendo la Gobernación monaguense—.
A una de las grandes referentes de la Revolución —junto a la almirante Carmen Meléndez— le debemos: el Materno, la UNEFA, la creación de decenas de escuelas, la instalación de innumerables ambulatorios, la puesta a punto del IPASME, la entrada tipo avenida al estado, centenares de viviendas e infinidad de apoyos traducidos en insumos materiales, exámenes médicos e intervenciones quirúrgicas, entre otros tantos logros.
Ocho años como concejala y legisladora, otros ocho como gobernadora del estado y 18 en varias responsabilidades de tenor nacional, los ha invertido de una u otra forma en la Tierra del Agua.
Nuevamente con el Delta orinoquense en la mira, se percibe la huella de su accionar sin necesidad de observar su presencia física ni auscultar sus pasos; simplemente se hace notar. ¡Feliz cumpleaños y que sean muchos más!.
