El Servicio de Investigaciones de Politucupita (SIP) puso fin al calvario de una mujer y rescató a un pequeño de cinco años, reafirmando que en Tucupita no hay tregua para los violentos.
El sector Los Cocos fue el escenario de un repudiable acto de violencia de género que terminó con la captura en flagrancia de J. González, un obrero de salud de 26 años. Lo que comenzó como una discusión se transformó en una pesadilla: la víctima, una joven de 25 años, denunció haber sido blanco de empujones, insultos obscenos y amenazas de muerte, quedando prácticamente secuestrada en su propio hogar bajo la mirada de su pequeño hijo.
La valentía de la mujer le permitió evadir la vigilancia de su agresor y acudir a las autoridades. Sin embargo, el drama no terminaba allí; el sujeto mantenía al infante de cinco años retenido en la vivienda. La respuesta de la Policía Municipal, bajo la gestión del alcalde Ing. Asnardo Rodríguez Santaella y las directrices del Comisario Jefe Ángel Romero, fue inmediata y quirúrgica.
Una comisión del SIP, acompañada por una Consejera de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, se trasladó al sitio para garantizar la integridad del menor. El procedimiento fue implacable: González fue interceptado, esposado y trasladado a la sede policial tras leerle sus derechos.
Este contundente golpe a la violencia intrafamiliar ya se encuentra en manos de la Fiscalía Octava del Ministerio Público.

