Un trágico hecho alarmó a la comunidad de Los Güires, en la parroquia José V. Marcano del municipio Tucupita.
José Moreno Moreno, un niño de apenas 7 años de edad, falleció este martes 2 de junio tras consumir yuca amarga durante una comida familiar.
Mientras el cuerpo del menor fue ingresado a la morgue del hospital Luís Razetti, el resto de su grupo familiar permanece bajo estricta observación médica en el hospital de la localidad tras haber ingerido el mismo alimento cocinado en el hogar.
El lamentable deceso se registró en horas de la madrugada, dejando en evidencia una vez más el peligro latente que representa la confusión entre la yuca dulce de consumo común y la variedad amarga, la cual no es apta para la ingesta directa sin un procesamiento industrial o artesanal extremadamente riguroso.
¿Por qué la yuca amarga es mortal? La acción química en el organismo
A diferencia de la variedad dulce, la yuca amarga posee altas concentraciones de compuestos llamados glucósidos cianogénicos (principalmente linamarina).
El proceso fatal comienza directamente en el tracto digestivo: al ser ingerida, masticada y mezclada con los ácidos gástricos y las enzimas estomacales, estos compuestos sufren una hidrólisis química que libera de forma inmediata una sustancia altamente letal: el ácido cianhídrico, popularmente conocido como cianuro.
Una vez liberado en el estómago, el cianuro es absorbido con extrema rapidez por el torrente sanguíneo, distribuyéndose por todo el cuerpo. Su mecanismo de acción consiste en bloquear de manera irreversible la respiración celular, impidiendo que las células utilicen el oxígeno que transporta la sangre. Esto genera una hipoxia generalizada: aunque los pulmones sigan intentando respirar, los órganos vitales se quedan sin energía para funcionar.
El resultado definitivo, tal como lo determinan los análisis forenses tras el ingreso del cadáver, fue una insuficiencia respiratoria aguda y una falla orgánica multisistémica.
Este colapso sistémico fulminante afecta con mayor velocidad a los niños debido a su menor masa corporal, haciendo que los tiempos de respuesta médica sean críticos.
Alerta a la ciudadanía
Los expertos insisten en que la cocción simple (hervida o frita) no es suficiente para eliminar los niveles masivos de toxinas de la yuca amarga, ya que este tubérculo requiere procesos prolongados de rallado, prensado y secado al calor para extraer el jugo venenoso (yare) antes de ser transformado en alimentos seguros como el casabe.
Los síntomas de alarma suelen aparecer entre 2 y 4 horas después de la ingesta, manifestándose con dolores abdominales intensos, náuseas, vómitos repetidos, mareos, confusión mental y severa dificultad para respirar. Ante cualquier sospecha de haber adquirido o consumido un tubérculo cuyas características generen dudas (como una corteza excesivamente dura o que no se ablande tras la cocción habitual), las autoridades exhortan a suspender su consumo de inmediato y acudir al centro asistencial más cercano.
Los demás integrantes de este hecho fueron identificados como Leonel Moreno de 20 años, Mariela Moreno de 30 años, Julio Moreno de 5 años y Alberto Moreno de 10 años, quienes se encuentran bajo observación médica hasta determinar que se encuentren fuera de peligro.


