Rubén Mata, dirigente nacional de Alianza Bravo Pueblo, señaló que aquí no ha cambiado absolutamente nada.
La expectativa de un cambio real tras la salida de Nicolás Maduro del foco principal se quedó en una ilusión que no llena estómagos ni pone agua en los grifos. «Decir que la gente está pasando hambre no es exagerar», sentenció Mata, quien criticó la indolencia de quienes ven los toros desde la barrera mientras el venezolano de a pie hace milagros para sobrevivir en un país que se les escapa de las manos.
Mata puso el dedo en la llaga al hablar del Delta Amacuro, describiendo un panorama desolador donde comunidades como La Horqueta, Palo Blanco y Coporito se han quedado sin juventud. «Media Tucupita está en Trinidad», afirmó, dejando claro que el estado sobrevive de milagro gracias a las remesas de los que huyeron.

