En pleno lunes de quincena y con el dinamismo económico propio del pago del bono de guerra en el estado Delta Amacuro, la distribución de alimentos no se detuvo. La entidad encargada de la nutrición escolar demostró una vez más su eficiencia al cumplir con el cronograma establecido, sin que las condiciones climáticas o los desafíos logísticos frenaran su avance.


Con el año escolar en su recta final, las jornadas de abastecimiento mantienen la misma intensidad. En esta ocasión, el despliegue estratégico tuvo como punto de recepción el CDL Taller Laboral, instalación que sirvió de base para asegurar el resguardo y posterior distribución de un importante lote de productos cárnicos de primera necesidad.
La jornada se tradujo en una cifra contundente: un total de 5.971 kilogramos de pollo. Estas casi seis toneladas de proteína de alta calidad están destinadas a garantizar la base alimentaria de menos de 30 centros educativos priorizados en la región, optimizando los recursos para un impacto directo en las comunidades.
La “sazón con amor” de la Corporación Nacional de Alimentación Escolar, que dirige Willian Gil, es un grito a viva voz que recorre Venezuela en reconocimiento a la entrega del personal que elabora con infinita pasión el plato soberano.

Este esfuerzo logístico e institucional beneficia de manera directa a una matrícula de 7.804 niños, niñas y adolescentes. Los estudiantes, pertenecientes a los planteles ubicados en el radio de acción de dicho taller laboral, cuentan así con el respaldo nutricional necesario para culminar con éxito sus actividades académicas.



