Loxman Págola, el conocido “Boba”, una de las referencias más intachables y firmes de la oposición desde la filas de Vente Venezuela, terminó siendo víctima de un ataque frontal, despiadado y cargado de calumnias por parte de un militante del PSUV que, sin mostrar ni una sola prueba en la mano, intentó agredirlo mediáticamente delante de toda la comunidad.
El dirigente opositor, cuya trayectoria intachable en la calle es bien conocida por la gente, fue abordado de forma agresiva con un libreto desgastado que busca empañar su reputación.
El agresor oficialista pretendió desempolvar los episodios de protesta de enero de 2025 en Tucupita para acusar a Págola sin base alguna de haber incitado a la violencia o portado armas.
La realidad, contada por quienes vivieron de cerca aquellos hechos, es que el líder opositor arriesgó su integridad para mediar, frenar enfrentamientos y evitar una desgracia, pagando luego el plato roto con una persecución feroz de grupos de choque que lo obligó a resguardarse para salvar la vida.
Hoy, al ver que Págola sigue pateando el barro y contando con el respaldo popular, el oficialismo apela al recurso desesperado del chisme y la difamación sin fundamento, demostrando que la presencia de la oposición en las comunidades les genera un nerviosismo absoluto.
Con información del Deltano.com
