Con goles de Julián Quiñones y un emotivo bautizo de Raúl Jiménez, el Tri firma su primer triunfo en aperturas mundialistas ante una Sudáfrica violenta que terminó en la lona con nueve hombres y el Estadio Banorte a reventar.
México ha exorcizado, de una vez por todas, los demonios de su propio pasado. Ante un rugido ensordecedor de 80 mil 824 almas que abarrotaron las tribunas del colosal Estadio Banorte, la Selección Mexicana de Fútbol venció categóricamente 2-0 a su similar de Sudáfrica en el partido inaugural de la Copa del Mundo 2026.
Este resultado no es una victoria cualquiera; es un hito dorado que rompe una maldición histórica de 96 años, registrando el primer triunfo azteca en un partido de apertura en toda la historia de las justas mundialistas.
La historia dictaba una losa sumamente pesada para el cuadro tricolor. Con ocho participaciones inaugurales en sus hombros (1930, 1950, 1954, 1958, 1962, 1970, 2010 y este 2026), México ostenta el récord indiscutible como la selección que más veces ha abierto el certamen. Sin embargo, el balance era tétrico: cinco derrotas y dos empates. El fantasma más reciente databa de Johannesburgo en 2010, cuando los «Bafana Bafana» rescataron el 1-1 en el Soccer City. Pero el destino guardaba una revancha, y esta se consumó con creces bajo el sofocante mediodía mexicano.
A las 15:00 horas sonó el silbatazo que dio inicio a la fiesta global del balón. La afición mexicana, efervescente y entregada, no esperó a que se acomodaran los equipos; desde el primer minuto los «oles» bajaron desde la grada como un torbellino para premiar la posesión azteca. En contraste, cada vez que el esférico tocaba los botines de la escuadra africana, una rechifla monumental sepultaba cualquier intento de contragolpe.
El rugido de Quiñones y el poste maldito
La presión sofocante del Tri no tardó en rendir frutos, capitalizando un terrible error defensivo al minuto 9. El arquero sudafricano Ronwen Williams intentó salir jugando en corto, comprometiendo de manera inverosímil a su central Nkosinathi Sibisi. Con el colmillo afilado, el mediocampista Erik Lira mordió la salida, robó el esférico y sirvió en bandeja de plata para Julián Quiñones. El atacante cargó el rifle de inmediato y sacó un derechazo raso y potente que se coló con humillación por debajo de las piernas del guardameta para el 1-0 que desató la locura colectiva.
Los pupilos de Javier «Vasco» Aguirre mantuvieron el monopolio del juego gracias a una presión alta asfixiante. La ventaja pudo ser de escándalo antes del descanso. Al 42′, Roberto «Piojo» Alvarado orquestó una vistosa triangulación con Brian Gutiérrez, quien habilitó de primera a Quiñones. El ariete se encontró solo con lo que parecía un penalti en movimiento, pero su remate con la parte interna se estrelló caprichosamente en el poste izquierdo, ahogando el grito de doblete.
Desesperación africana y redención de Jiménez
La reanudación no dio tregua a los fanáticos que aún regresaban a sus butacas. Al minuto 50, el mediocampista africano Siphephelo Sithole detuvo con una flagrante falta al borde del área a Brian Gutiérrez cuando este se enfilaba solo frente al arco. El silbante no dudó y le mostró la tarjeta roja directa. Con un hombre de más, increíblemente México cayó en un bache de desatenciones y falta de claridad que impacientó a un público exigente, el cual comenzó a abuchear la circulación lateral de la pelota.
No obstante, el ánimo volvió a encenderse al 66′ con el ingreso del joven prodigio Gilberto Mora en sustitución de Álvaro Fidalgo. El rugido de la grada fue el preludio del clímax. Solo un minuto después, al 67′, el «Piojo» Alvarado desbordó por la banda izquierda y mandó un centro milimétrico al corazón del área. Ahí emergió la imponente figura de Raúl Jiménez, quien con un testarazo certero mandó guardar el balón a las redes para el 2-0 definitivo. El gol tuvo un tinte profundamente emotivo, ya que significó la primera anotación de Jiménez en una Copa del Mundo tras haber disputado cuatro ediciones (Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y Norteamérica 2026).
El tramo final del juego se tiñó de desesperación para los sudafricanos. Al 84′, Themba Zwane fue expulsado de manera directa tras propinarle un descarado manotazo en el rostro al revulsivo Alvarado, dejando a su selección con nueve hombres. México también sufrió la expulsión de César Montes en el tiempo de compensación (90+1′) por una falta en los linderos del área, pero la suerte estaba echada. El Tri histórico debutó ganando y lidera con autoridad el arranque de su Mundial.


