La crisis en el espacio aéreo venezolano se agrava: las aerolíneas panameñas Copa Airlines y Wingo, y la colombiana Satena, se han sumado a la lista de compañías que han suspendido temporalmente sus vuelos hacia y desde Venezuela. Con estas adiciones, ya son más de una docena de firmas internacionales las que han detenido operaciones, elevando la preocupación por el aislamiento aéreo del país.
La oleada de cancelaciones se produce tras la emisión de una alerta por parte de la autoridad aeronáutica de Estados Unidos, la FAA, que advertía sobre el aumento de la actividad militar en el Caribe.
La Cadena de Suspensiones
Las recientes suspensiones de Copa, Wingo y Satena, que citan «intermitencias en una de las señales de navegación» reportadas por sus pilotos, se suman a la retirada anterior de aerolíneas europeas y latinoamericanas de peso, entre ellas: Iberia, Air Europa, TAP, Avianca, GOL, Latam y Turkish Airlines.
Incluso la aerolínea venezolana Laser Airlines ha tenido que cancelar vuelos programados a Madrid, mencionando «causa de fuerza mayor» en sus comunicados.
La situación es un reflejo de la creciente escalada de tensión entre el gobierno venezolano y Washington, a raíz del despliegue militar estadounidense en la región, justificado como una estrategia contra el narcotráfico.
El gobierno de Nicolás Maduro, por su parte, tacha estas acciones como una «amenaza» directa, lo que ha creado un clima de inseguridad en los cielos de la zona.
Las compañías aéreas han indicado que evaluarán la situación continuamente, pero la interrupción ha dejado a miles de pasajeros con sus planes de viaje en suspenso.
