Tucupita se convirtió este miércoles en el escenario de un masivo despliegue de seguridad y asistencia social que sacudió la rutina del histórico Paseo Malecón Manamo.
En una movilización conjunta que reunió a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, el SEBIN, la Policía Municipal (POMU), la PNB y una docena de instituciones del Estado, las autoridades ejecutaron un abordaje directo sobre las familias indígenas warao que hacen vida en el lugar.
La operación, comandada por el General de División Miguel Andrés Chacín Socorro, jefe de la ZODI-61, y respaldada por las directrices del alcalde Asnardo Rodríguez Santaella y del director de la POMU, comisario jefe Ángel Romero, tuvo como eje central un levantamiento socioeconómico y un proceso de caracterización detallada de la población originaria.
El objetivo oficial: poner la lupa sobre las condiciones de vulnerabilidad, salud, nutrición e identidad de estas comunidades para instalar mesas de trabajo inmediatas.
Sin embargo, el punto de quiebre de la jornada lo protagonizó la Policía Comunal, que debió actuar de urgencia ante una situación crítica al gestionar la atención médica prioritaria y el traslado de una ciudadana warao que sufría graves complicaciones renales.
Mientras el despliegue busca resolver una problemática social compleja en pleno centro de la capital deltana, las miradas quedan puestas en si este inusual engranaje interinstitucional se traducirá en soluciones definitivas para la comunidad indígena que hace vida en pleno Paseo Manamo.

