Existen hombres que no cumplen años, sino que acumulan historias, y hoy 2 de enero, Francisco «Paco» Pérez. El Coordinador Regional y Director de Fe y Alegría arriba a una nueva vuelta al sol, consolidándose como ese roble de paciencia infinita y pluma incansable que marca el pulso informativo de nuestra tierra.
Paco no es un director convencional; es un artesano de la palabra. Al mejor estilo del profesor Jirafales, no hay jornada que inicie sin esa «tasita de café» ritual, el combustible sagrado con el que recibe a su equipo leal. Bajo su guía, Fe y Alegría no solo educa, sino que «marca horizonte», impulsada por la serenidad de un hombre al que raras veces se le ve enojado, pues su paciencia parece sacada de un libro de sabiduría antigua.
El escritor de las madrugadas
Muchos se preguntan de dónde saca la energía este incansable cronista. Capaz de desvelarse hasta las 2 de la mañana hilvanando las noticias del Delta para el portal Tane Tanae, Paco posee esa mística de los antiguos sabios: a las 5 de la mañana ya está de pie, desafiando al sueño para refugiarse en la lectura o compartir historias al lado de su madre querida, su motor y su puerto seguro.
Su voz es el despertar de muchos a través del programa radial «Amanecerá y Veremos». De 8 a 9 de la mañana, Paco transforma el dial en un espacio de análisis político y social, donde la altura del debate y la calidad de sus invitados confirman que, como él, realmente no hay dos.
Un caballero andante y su leal escudero
Como si se tratara de una reencarnación del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, Paco Pérez recorre las calles y las frecuencias radiales creando aventuras intelectuales. Y, por supuesto, en esta gesta no falta su leal «Sancho Panza», ese fiel escudero que todos en Tucupita reconocen y que lo acompaña en todo momento.
Hoy, la gran familia de Fe y Alegría, está de fiesta.
¡Feliz cumpleaños, Paco! Que la tinta nunca se agote y que el amanecer te siga encontrando siempre con un libro y una nueva historia que contar.

