Ni el tiempo, ni los dardos en redes sociales, ni la distancia parecen haber borrado por completo el rastro de la dupla que una vez prometió reinar en Europa.
Lo que para muchos fue una relación rota y terminada en un frío adiós, para Neymar parece ser un capítulo que merece un lugar privilegiado en su pared. El astro brasileño ha decidido colgar la elástica del francés en su residencia, integrándola en su exclusiva colección personal de tesoros futbolísticos.
Este detalle no es menor. Tras la estrepitosa salida de ambos del Paris Saint-Germain, los rumores sobre su enemistad y la supuesta «limpieza» que Mbappé habría solicitado en el vestuario —donde el brasileño era el principal señalado— llenaron portadas durante meses. Sin embargo, este gesto rompe la narrativa del odio.
A pesar de los «likes» polémicos de Neymar a publicaciones que criticaban al actual delantero del Real Madrid, la presencia de la prenda sugiere un reconocimiento al calibre histórico de su excompañero. Juntos dominaron Francia y rozaron la gloria europea; esa camiseta es el trofeo de una de las sociedades más letales y mediáticas del siglo XXI.

