Este lunes 8 de junio, el Centro de Coordinación Local «Ceferino Rojas» se convirtió en el corazón de una megajornada que llevó alegría y nutrición a un total de 49 planteles educativos de la zona de la mitad noreste.
El impacto no es juego: una matrícula de 14.439 estudiantes fue cobijada por este beneficio, rompiendo récords al superar la barrera de los 10 mil niños, niñas y adolescentes atendidos en un solo operativo.
Kilómetros de compromiso: Por tierra y por agua
Bajo el liderazgo de Willian Gil, el equipo de la Corporación Nacional de Alimentación Escolar (CNAE) demostró que no hay geografía difícil cuando se trata de cumplir. Con el mismo dinamismo y transparencia, la ruta cubrió desde las troncales campesinas de la capital del estado hasta los caños más intrincados de la región fluvial.
El cargamento en cifras:
Proteína de la buena: 10,804 toneladas de pollo de alta calidad.
Nutrición garantizada: 1.172 combos de alimentos secos, cargados con el balance perfecto de carbohidratos, minerales y fibras.
El despliegue no es casualidad. Dos tercios de la población del estado se concentran en las 10 parroquias de estas entidades, lo que significa que allí también late el mayor número de escuelas.
Soberanía y futuro en el norte del Delta
Atender estos 14.532,57 kilómetros cuadrados de territorio —una zona estratégica, de baja densidad demográfica pero de un valor incalculable— es vital. El objetivo es claro: garantizar el crecimiento fuerte y sano de la generación de relevo, esa juventud encargada de hacer florecer las riquezas naturales del eje norteño y mantener intacta la soberanía nacional.
Este esfuerzo sostenido llega blindado por el impulso de la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez; la gobernadora del estado, Loa Tamaronis; junto a los ministros Carlos Leal Tellería (Alimentación) y Héctor Rodríguez (Educación), quienes mantienen la marcha forzada para que la dotación alimentaria nunca falte en las aulas deltanas.

