En un rápido despliegue de patrullaje motorizado, la Policía Municipal de Tucupita capturó en flagrancia a un ciudadano de 23 años conocido bajo el alias de «El Rafaelito». El sujeto fue interceptado en plena Plaza Bolívar mientras intentaba comercializar un teléfono celular hurtado; sin embargo, tras su detención, las investigaciones dieron un giro drástico al revelarse que el implicado participó en una brutal agresión sexual contra la propietaria del equipo.
El procedimiento se inició la tarde de este pasado sábado 16 de mayo cuando la víctima acudió a la sede policial para alertar que un sujeto vendía en la vía pública el celular que le había sido robado días atrás.
De inmediato, una comisión de motorizados se desplegó en el sitio y localizó al sospechoso en la fuente de la Plaza Bolívar. Al realizarle la inspección corporal, se le incautó en el bolsillo de su vestimenta un teléfono marca Redmi que coincidía plenamente con el reporte, procediendo a su detención inmediata.
Al momento de formalizar la denuncia en el comando central, la víctima relató los graves acontecimientos que precedieron al hurto. Según su testimonio, la madrugada del pasado 11 de mayo, dos hombres ingresaron a su vivienda en el sector Janokosebe. Mientras uno de ellos la agredía sexualmente, alias «El Rafaelito» la sujetó fuertemente por las manos y la boca para impedir que solicitara auxilio, hasta dejarla inconsciente.
Debido a las severas lesiones físicas sufridas en la columna y partes íntimas, la ciudadana permaneció postrada en su hamaca sin poder denunciar el hecho, hasta que conocidos le informaron que el agresor se encontraba en el centro de la ciudad vendiendo sus pertenencias.
El detenido fue identificado por las autoridades como K. Centeno, perteneciente a la etnia Warao y residente del sector Janokosebe.
El caso fue puesto de manera inmediata a la orden de la Fiscalía Segunda del Ministerio Público.

