Ni el sol más inclemente de la tarde meridional pudo frenar la descarga de energía que la Corporación Nacional de Alimentación Escolar (CNAE) soltó este jueves en Tucupita.
En una jornada que sudó compromiso y eficiencia, se desplegó un operativo de alto voltaje para cubrir 36 planteles educativos, llevando nada menos que 9.320 kilogramos de proteína pura para alimentar los sueños de 6.980 niños, niñas y adolescentes.
Fueron 885 combos distribuidos estratégicamente a lo largo de tres ejes poblacionales, recorriendo desde la carretera nacional hasta las troncales más profundas de las parroquias José Vidal Marcano y Virgen del Valle. Bajo la batuta nacional de William Gil y en perfecta sintonía con las directrices de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, el ministro M/G Carlos Leal Tellería, el ministro Héctor Rodríguez y el empuje de la gobernadora Loa Tamaronis, la CNAE demostró que su maquinaria logística es una fuerza imparable.
Desde la recepción hasta el procesamiento, cada movimiento estuvo fríamente calculado para culminar en ese «plato soberano» cargado de nutrientes que hoy llega a la mesa de los hijos de la patria.
Centros de distribución como el Dr. Francisco Aniceto Lugo, el Taller Laboral y La Florida fueron testigos de una gestión que no solo cumple, sino que arrasa. Porque en el Delta, cuando se trata de alimentar al relevo generacional, ¡la CNAE no juega y resuelve con todo!.

