El Comisario Ángel Romero, Director de Politucupita, no anda con rodeos: la fiesta está garantizada, pero el orden no es negociable.
Con un despliegue de seguridad que promete ser «más férreo» que en años anteriores, las autoridades municipales y regionales han lanzado una advertencia clara para que los cinco días de fiesta en la capital deltana no terminen en lamentos.
Bajo la premisa de un sano esparcimiento, Romero anunció que todo el bloque de seguridad ciudadana (FANB, ZODI, Guardia Nacional, Policía Municipal, Estatal y Nacional) estará volcado en las calles. Pero ojo, que la diversión tiene hora de llegada y de salida.
Cero botellas y motos guardadas
La seguridad no es solo cuestión de patrullas, sino de normas estrictas. El Comisario fue enfático en tres puntos que pondrán a prueba la disciplina de los tucupitenses:
Adiós al vidrio: Habrá puntos de control e inspecciones críticas. El que lleve «bebidas espirituosas» en envases de vidrio, que se prepare para el decomiso. El objetivo es evitar que los restos de botellas rotas en el pavimento causen heridas a niños y comparsas.
Motos fuera de la ruta: No habrá circulación de caballitos de hierro en el Paseo Malecón-Manamo ni en la ruta del desfile. Además, la restricción de circulación después de las 10:00 p.m. sigue vigente. «Dejen la moto en casa y vámonos a pie», sentenció Romero.
Ruta despejada: Desde la Plaza de los Fundadores hasta la Avenida Cementerio, no se permitirán vehículos estacionados. Las calles La Paz y Delta servirán como vías alternas.
Fiesta hasta las dos de la mañana
Si usted es de los que quiere rumbear hasta el amanecer, sepa que a las 2:00 a.m. se apaga el sonido. La orden es clara: a esa hora, todos a reposar para poder continuar al día siguiente. Inmediatamente después del silencio, las cuadrillas de limpieza entrarán en acción para que la ciudad amanezca impecable para los desfiles infantiles.
Salud y Comercio bajo lupa
Para los comerciantes de las adyacencias del Paseo, el mensaje es directo: deben acudir a Satrimut para gestionar sus horarios extendidos. Aquellos que no estén en regla, se atendrán a las leyes de restricción de horario vigentes.
Por último, para cualquier eventualidad, Protección Civil, Bomberos y equipos médicos estarán desplegados en puntos de asistencia inmediata a lo largo de toda la ruta, garantizando que el transporte público (con el apoyo de Transdelta) fluya para que nadie se quede varado.
«Este año la seguridad se verá más férrea. Queremos rescatar la tradición de los mejores carnavales del oriente del país, pero con sentido de responsabilidad», concluyó Romero.

