La Playita de Volcán, en la parroquia Juan Millán, vivió una tarde inolvidable que supo a fiesta navideña adelantada. En medio de un tiempo de copiosas lluvias, el mejor regalo llegó para aliviar una de las necesidades más sentidas de la comunidad: la escasez de tanques de almacenamiento de agua.
El protagonista de la jornada fue el alcalde «Santa» Santaella Asnardo, quien, al más puro estilo de Papá Noel, dirigió personalmente la entrega de 67 tanques en lo que la gente apodó el «trineo municipal». La dicha y las caritas radiantes proliferaron por doquier, iluminando la tarde y marcando un inicio de diciembre con un «home run» de gestión.
«¡A correr que llegaron los tanques!» fue el grito que encendió la actividad, volviendo contagiante la alegría entre los beneficiarios.
El Rostro de la Felicidad y un Liderazgo Imposible de Ocultar
La entrega de los tanques de agua es la materialización de la visión de un solo gobierno y la respuesta inmediata a los compromisos adquiridos tras la reciente visita del Padrino del 1×10 del Buen Gobierno, @hectorsilvavzla, y la Gobernadora, la Profesora @loatamaronispsuv.
El muchacho de la película (ARS), como lo llamaba la gente, intentó pasar desapercibido, mimetizándose entre la multitud. Sin embargo, su 1.90 metros de estatura lo delató pronto. El alcalde fue rodeado de inmediato por vecinos que no escatimaron en abrazos y muestras de agradecimiento. Su imponente talla, que lo pone «a la altura de grandes líderes del pasado», hace que le toque, inevitablemente, destacarse por su gestión.
Con esta acción, que asegura el suministro de un bien esencial, el alcalde Santaella inicia el último mes del año con un average de 1.000, demostrando un compromiso inquebrantable con el bienestar de su pueblo.

