La madrugada del 12 de octubre en el sector Palomar, una patrulla de la Policía Municipal de Tucupita se desplazaba con precisión hacia una residencia señalada.
Lo que parecía una denuncia más se convirtió en una escena de flagrancia que terminó con un hombre esposado y bajo custodia.
Horas antes, en plena calle Bolívar, los celos habían encendido una chispa que pronto se convirtió en agresión.
Un transportista, Onan Zacarías de 37 años, le arrebató el teléfono celular a su pareja y, tras revisar sus redes sociales, decidió tomar el volante y el control.
Fingiendo ser ella, contactó a un tercero y lo citó en la vía pública. Lo que siguió fue un intento de agresión frustrado, una intervención desesperada de la mujer, y un golpe directo al rostro que selló la denuncia.
La víctima, acompañada por sus hijos, quedó sola en la calle mientras el agresor se alejaba. Pero no por mucho tiempo. La comisión policial actuó con rapidez.
A las 00:50 horas, el ciudadano fue localizado en su residencia y detenido por presuntos hechos contemplados en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
La Fiscalía Octava ya fue notificada, y el proceso legal está en marcha.

