Una oleada de arrestos ha sacudido la estructura de mando militar en el estado Delta Amacuro, con la detención de al menos siete miembros de las fuerzas armadas, incluyendo un General de División de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).
Las detenciones, ejecutadas por comisiones de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), se producen en un contexto de escalada de tensiones entre el Gobierno en disputa y los Estados Unidos.
Cargos y Figuras Clave
La figura de más alto rango entre los detenidos es el General de División Orlando José López Romero, quien ejercía como comandante de la Zona de la GNB Nro. 61 en la entidad.
Junto a él, fueron aprehendidos el Teniente Coronel Neptalí Durán Freites, el Teniente José Daniel Piña Ponce, los sargentos primero Javier José Estanga, Francisco Jesús Linares y Diego Moisés Delgado, así como el sargento segundo Ángel David Torres.
Las órdenes de captura fueron emitidas el pasado lunes 22 de Sept, por el Juzgado Tercero de Control del Circuito Judicial Penal Militar de Caracas, imputando a los militares cargos graves, entre ellos traición a la patria y desobediencia.
Contexto de Tensión e Hipótesis sobre las Razones
Este movimiento interno de alto impacto tiene lugar justo cuando las relaciones entre la administración venezolana y EE. UU. Atraviesan un punto crítico. Washington ha intensificado su despliegue militar en las costas venezolanas y ha lanzado amenazas de medidas más contundentes contra el supuesto «Cartel de los Soles», un grupo señalado por la justicia estadounidense.
Aunque no ha habido una confirmación oficial por parte de las autoridades, los informes extraoficiales y las redes sociales han sido el principal canal de información.
La periodista Sebastiana Barráez ha reportado una versión que apunta a un posible «pase de factura» personal como causa directa de las detenciones.
Según esta versión, el arresto se habría originado tras un roce entre el general López Romero y el mayor general Jonás Páez Cabrera, quien al inspeccionar la unidad comandada por López Romero «no se sintió bien atendido» y procedió a denunciarlo.
Sin embargo, otras fuentes periodísticas no descartan motivaciones más profundas relacionadas con el ambiente político y militar. Se especula con la posibilidad de que el general López Romero y su grupo de subalternos pudieran haber estado considerados como oficiales susceptibles de actuar en contra del Gobierno en disputa cuando se presentaran las condiciones adecuadas, lo que habría motivado la acción preventiva de la DGCIM.
Las próximas horas y días serán clave para determinar las verdaderas causas detrás de este dramático suceso que expone la fragilidad interna de las Fuerzas Armadas en Venezuela.

