La activista colombo-venezolana Martha Lía Grajales ha sido excarcelada bajo una medida sustitutiva, pero su batalla legal apenas comienza. Grajales, directora de la ONG SurGentes, fue liberada la noche del martes, después de ser detenida el 8 de agosto durante una protesta frente a la ONU en Caracas.
A pesar de su liberación, el proceso judicial en su contra sigue en pie. La Fiscalía la acusa de «incitación al odio», «conspiración» y «asociación para delinquir». Su esposo, Antonio González, calificó la detención como un acto «arbitrario» y afirmó que continuarán luchando para demostrar su inocencia.
La detención de Grajales ocurre en el contexto de las recientes protestas post-electorales, las cuales, según cifras oficiales, han dejado un saldo de 28 muertos y más de 2.400 detenidos, de los cuales unos 2.000 ya han sido liberados. El caso de la activista, que ha llamado la atención de organizaciones como la ONU, Amnistía Internacional y Human Rights Watch, podría marcar un precedente para la situación de los defensores de derechos humanos en el país.

