Samsung Electronics ha cerrado el contrato de suministro de chips para automóviles más grande de su historia con Tesla, valorado en 16,500 millones de dólares. Este acuerdo contempla la fabricación masiva de los semiconductores AI6, que serán el cerebro de la próxima generación de vehículos eléctricos de Elon Musk.
La producción de estos chips avanzados, basados en la tecnología de proceso de dos nanómetros de Samsung, se extenderá desde julio de 2025 hasta diciembre de 2033. Elon Musk confirmó en sus redes sociales que Samsung producirá los chips AI6 en su nueva planta de Texas, calificando la alianza de «importancia estratégica innegable».
Actualmente, Samsung ya fabrica los chips AI4 que Tesla utiliza en su sistema Full Self-Driving. La siguiente generación (AI5) será producida por TSMC.
Impacto Estratégico y Económico
Según Musk, este nuevo contrato permitirá a Tesla optimizar al máximo su proceso de fabricación, y sugirió que la cifra inicial de 16,500 millones de dólares podría aumentar significativamente. Para Samsung, este acuerdo es crucial, ya que marca el inicio de la operación de su planta de Texas, que hasta ahora no tenía clientes importantes.
Este contrato representa el acuerdo individual más grande en la historia de Samsung Foundry y su primera alianza a gran escala con una empresa «big tech» utilizando su proceso de dos nanómetros. Este impulso permitirá a Samsung competir de manera más efectiva con rivales como Infineon, NXP y STMicroelectronics, que dominan el mercado de chips automotrices.
El acuerdo se produce en un momento en que los semiconductores son un foco estratégico global, con Estados Unidos buscando fortalecer su posición frente al avance de los productores asiáticos. Corea del Sur, por su parte, busca estrechar lazos con la administración estadounidense en sectores clave como los chips para evitar posibles aranceles.

