Con profundo pesar y un inmenso vacío en el corazón, la comunidad cristiana de Tucupita, y en especial los miembros de la Iglesia Luz del Mundo, despiden hoy a un pilar fundamental de su fe y esperanza: el Pastor Yván Pereira Siso.
Su repentina partida, producto de un infarto en El Callao, estado Bolívar, deja un hondo dolor entre quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y ser guiados por su palabra y ejemplo.
El Pastor Yván Pereira no fue solo un predicador; fue un maestro, un consejero, y un amigo incondicional para muchos. Durante años, con dedicación y pasión inquebrantable, compartió el mensaje de Dios desde el púlpito de la Iglesia Luz del Mundo en Tucupita.
Su voz resonaba con la sabiduría de las escrituras, inspirando a incontables almas a encontrar consuelo, dirección y propósito en su fe.
Quienes lo recuerdan, hablan de su humildad, su bondad y su incansable labor en pro de la comunidad. Siempre dispuesto a escuchar, a ofrecer una palabra de aliento o una oración, el Pastor Yván Pereira dejó una huella imborrable en la vida de cada persona que tocó.


Su ministerio se caracterizó por un amor genuino hacia Dios y hacia su prójimo, reflejado en cada sermón, en cada visita, en cada gesto de apoyo.
Aunque hoy la tristeza embargue nuestros corazones, también celebramos la vida de un hombre que vivió para servir. El legado del Pastor Yván Pereira perdurará en las vidas transformadas por su mensaje, en los corazones que él ayudó a sanar y en la fe que sembró con tanto esmero.
Elevamos una oración por su eterno descanso y enviamos nuestro más sincero pésame a su familia, a sus seres queridos y a toda la congregación de la Iglesia Luz del Mundo de Tucupita.

¡Descansa en paz, Pastor Yván Pereira! Tu luz seguirá brillando en nuestros corazones.

