Una madre tachirense perdió a sus dos hijas, de ocho años y 11 meses, en una embarcación que naufragó el pasado miércoles 19 de febrero, entre Delta Amacuro y Trinidad y Tobago.
Aunque en un principio la familia tenía información de que la infante de ocho años había sobrevivido, no fue así: «Las dos niñas fallecieron», informó la abuela materna en conversación, vía telefónica, con La Nación.
Kimberly García Silva, de 25 años, había viajado semanas atrás al municipio fronterizo Bolívar, proveniente de Trinidad y Tobago, donde se había establecido como migrante. Allí nació la niña de 11 meses y quería que su familia, en Venezuela, la conocieran. Además, venía por su otra hija, la mayor de ocho años, que estaba a cargo de su abuela.
El lunes 17 de febrero, García Silva y sus dos hijas emprendieron viaje desde Táchira hasta Delta Amacuro para tomar la embarcación que los llevaría hasta Trinidad y Tobago. No lograron llegar. Naufragó.
En la embarcación, iban más de 20 migrantes venezolanos. El primer cuerpo en aparecer fue el del infante de 11 meses y, recientemente, el de la niña de ocho años.
La abuela de las pequeñas precisó a La Nación que la madre de las niñas se encuentra estable de salud. Están a la espera de que le entreguen los cuerpos de los infantes.
Con Información de Talcual/La Nación.


Ella es la única culpable de esa tragedia. Nada tenía que hacer esos niños allí. Ya había precedente de lo peligroso que era ir por allí y aún así ellas los subió. Un padre de verdad nunca pondría la vida de sus hijos en riesgo. Cosas como están deberían ser penadas y debería dar explicación de porque sus hijos están allí entrando de forma ilegal y mortal a un país.