I
A Freddy “junior” León lo abrazó una idea desde niño y jamás lo liberó. Una idea que lo antecedió antes de tener plena conciencia, y se impuso a su conciencia años después.
Primero fue el olor a tinta y la visión de lotes de papel apilados unos encima de otros; luego, la imagen del vehículo dejándolos raudo y veloz en kioscos una mañana tras otra, impregnando sus retinas; después, las primeras letras en la escuela y el afán de leer los tabloides; posteriormente, la conciencia de querer estudiar Comunicación Social; seguidamente, la profesionalización fuera del estado; por último, la visión/concepción del medio, la obtención de los recursos y su creación; en principio, a modo de ensayo con “Delta Magazine”, finalmente con “El Periódico del Delta”. En fecha reciente, el deseo de reflotarlo y el transito al mundo digital.
Tuvo mucho que ver su familia, sus raíces, desde su difunto abuelo José Inés Rodríguez “El indio Rodríguez”, uno de los primeros fotógrafos consagrados a la profesión en el pueblo; pasando por su papá Freddy León, sempiterno distribuidor de Notidiario y periodista empírico; hasta sus tíos y primos, empíricos primero, profesionales después.
Toda una vida en lo mismo, siendo lo que se dice: un hombre y sus circunstancias.
En recuerdo de Delta Magazine, suplemento de fin de semana en sus orígenes y órgano autónomo al poco de crearse, y a la creatividad, empuje y afanes de Freddy, realizamos está pequeña entrevista.
II
1.- ¿Cómo nace la idea de Delta Magazine?
F.L.: Delta Magazine, es mi proyecto universitario, mi proyecto de tesis de grado para recibir el título de licenciado en Comunicación Social de la Universidad Bicentenaria de Aragua, allí comienzan mis primeros pasos para completar lo que es el proyecto de un encartado, tipo semanario dentro del periódico Notidiario. Después de 5 años de haberme graduado, di los primeros pasos para la conformación de un grupo de muchachos deltanos y demás personas que colaboraron para que esto se concretara con temas de interés, culturales, político, religioso y aspectos que de cierta manera se enfocaban hacia la identidad del estado Delta Amacuro, de sus calles, sus sectores, sus riquezas naturales.
Por eso fue el éxito, por dos años estuvo saliendo en publicaciones semanales hasta que se decidió su cierre por problemas más que todo de tiempo y dinero porque el Notidiario, no pudo seguir financiando o apoyando el proyecto por cuestiones económicas en cuanto al costo de planchas y de papel, que en ese momento ya comenzaba a mermar.
2.- ¿Cuáles fueron los hitos de Delta Magazine?
F.L.: Fueron muchos reportajes de interés, el de la catedral, sobre quien fue Argimiro García, porque aunque no lo creas mucha gente no sabía quién era él; sobre el matrimonio Marcano, con más de 40 o 50 años de unión, y muchos más que lograron lo que es rescatar la esencia de esas personas y lo que han aportado al desarrollo cultural y social de este estado.
3.- ¿Al cerrar Delta Magazine, que vino después?
F.L.: Delta Magazine murió en cuanto a impresión, sin embargo, queda latente ese proyecto dando paso, al retirarse Notidiario en su versión impresa, a lo que es El Periódico del Delta.
Delta Magazine se quiso convertir en un periódico, pero no tuvo la oportunidad, después se dan a los primeros pasos para la creación de El Periódico, que es secuencialmente la evolución de Delta Magazine.
El Periódico estuvo en circulación 3 o 4 años, pero por problemas también de logística, económicos, tuvimos que dejar de adquirir la materia prima porque los costos son demasiados enormes. Muchos medios de comunicación han decidido cerrar por la misma situación.
4.- ¿Si tuvieras la oportunidad de poner en circulación a Delta Magazine nuevamente, lo harías?
F.L.: Claro que sí, ahora que tengo un poco más de experiencia a la hora de realizar este proyecto lo mejoraría, saldría con informaciones de mayor interés. Se mejoraría en diseño, contenido, saldría un periódico más afinado y enfocado en el lector.

