Cuando llegó Colón a América él llamó a los aborígenes (que sería el término correcto porque significa originario del suelo en el que vive) indios porque pensó que había llegado al territorio de la India, ya que estaba en búsqueda de especies. De aquí resulta en primera instancia la palabra ‘indio’, por el territorio que creían estar y por ende sus habitantes.
“En principio, y durante la colonia, no estuvo mal y no era peyorativo referirse a los indios de esta manera, sino que en los procesos de mestizaje y de organizar socialmente la sociedad colonial se crearon castas y estamentos, en donde los españoles eran los que ocupaban la cúspide de la jerarquía social”.
Después venían los criollos, que era los hijos de españoles nacidos en el territorio y empieza toda “la mezcolanza”, en donde ahora se dividen entre españoles, criollos, mulatos, mestizos, zambos, negros e indios.
En todo ese proceso de jerarquía y de mezcla cultural, de la que todos nosotros somos producto, empiezan a crearse connotaciones raciales y de supremacía social o racial, en donde los indios no ocupan el primer lugar.
En este punto se conforman las clases sociales, en las que se asume que lo españoles o lo criollo es mejor que ser indio o indígena.
Es importante saber que en la época colonial también existían muchas culturas de indígenas con sus propias jerarquías y sus propias tensiones. Es decir, lo que hacen los españoles es decirles a los aborígenes que estaban en el territorio americano que todos son lo mismo y ha costado mucho trabajo hacer las distinciones justas, reconociendo que cada grupo indígena tiene sus propias características y connotaciones culturales.
“El vocablo indio se crea desde la mirada del blanco, del conquistador del español, hacia el otro y por eso hay una connotación peyorativa. Se vuelve sinónimo de inferior, de personas pobres y de persona inculta. La palabra en sí misma está mal, donde se ha dado un proceso en el que se le atañen connotaciones negativas, que hace que la palabra cuando se pronuncia, teniendo en cuenta quien lo pronuncia y la intención con que lo hace, puede llegar a ser un insulto”.
Teniendo en cuenta este proceso de evolución del término, la palabra indio sí tiene una connotación despectiva, de la misma manera que la palabra negro, que van adquiriendo ese tinte peyorativo y por tal razón se ha promovido mucho el reemplazar la palabra indio por indígena, como también cambiar negro por afrocolombiano.
Hay que tener presente que ser indio significa ser natural de la India, es decir, que pertenece a la India, mientras muchas personas tienen la confusión y los llaman hindúes, lo cual también es un error. El hindú es una persona practicante de la religión hinduista, pero no todos los indios son miembros de este credo.
Sin embargo, la fundación Fundéu (Fundación del Español Urgente) también plantea que la utilización de la palabra indígena puede ser errónea al ser un tipo de sinónimo de indio.
“Por lo tanto, el término aborigen, que serían las personas originarias de la tierra en la que nacieron, considero que es la definición más respetuosa que hay, siendo la políticamente más recomendada”, afirman los historiadores del tema.
Las palabras se cargan de intenciones y es allí donde se convierten en insultos. Tanto indio como negro, son términos que en su origen gramatical tienen maldad en las historias pasadas.
Como ciudadanos debemos analizar la manera en que hacemos uso del lenguaje y empezar a cambiar esta situación, dando aportes positivos a palabras que en el pasado y estos tiempos presentes pudieran ser armas hirientes en bocas mal intencionadas.
Erika Pulido Prada – Historiadora

