William Alexander Izarra Mujica interpuso una denuncia ante el Ministerio Público contra el fiscal 11° de Carabobo Francisco José Leal Tovar, a quien acusó de aplicarle un hostigamiento continuo tanto a él como a su empresa y grupo familiar, empleando para tal fin recursos del Estado.
La denuncia fue consignada el 17 de agosto de 2017 ante el despacho del Fiscal General y posteriormente en la Dirección de Inspección y Disciplina del Ministerio Público. En ambas instancias fueron recibidos los documentos, según se observa en los sellos húmedos. Los escritos refieren que Leal Tovar está presuntamente incurso en privación ilegítima de libertad, tratos crueles, inhumanos y degradantes, acto arbitrario y simulación de hecho punible, entre otros.
El denunciante aseveró que el mencionado fiscal del Ministerio Público supuestamente cometió esos delitos desde el 10 de junio de 2015, fecha en que le abrió una investigación penal por presunta especulación en la venta de aceites automotores a través de la Distribuidora Wim ubicada en Guacara (Carabobo).
“Se demostró en un juicio que todo fue un montaje y que eran falsas las acusaciones contra mi persona, porque fui absuelto el 15 de julio de 2017 por el Tribunal 6° de Juicio de Carabobo, expediente G01-P-2015-011672”, dijo Izarra Mujica. “Estuve 133 días preso; me operaron estando en prisión y se me infectó la operación”, acotó. “Todo esto me causó graves lesiones a mí en lo personal porque perdí 80% de la visión del ojo derecho y mi negocio se vino al suelo; todo por la falsa acusación que llevó a cabo el fiscal 11° del Ministerio Público en Carabobo, Francisco José Leal Tovar”, señaló Izarra Mujica.
A raíz de la denuncia interpuesta, al fiscal Leal Tovar le abrieron una investigación (MP-423717-2017) y lo removieron. Pero luego lo reincorporaron en el año 2019, recordó Izarra Mujica. “A partir de su regreso al Ministerio Público, el fiscal Leal Tovar reinició su hostigamiento contra mi persona; incluso me dijo que donde me viera me iba a partir en dos”, describió Izarra Mujica lo cual interpreta como una amenaza de muerte. “Hace dos meses se presentó a mi establecimiento con patrullas de la Guardia Nacional Bolivariana. Estuvieron un rato merodeando, intentaron ingresar pero se marcharon”, relató el denunciante.
Izarra Mujica ha solicitado en diversas ocasiones una audiencia con el fiscal general, Tarek William Saab, para explicarle en detalles su situación. “Reitero a través de este medio y deseo de ser escuchado por el Fiscal General, porque hay cosas que no se pueden decir sino en persona. Yo temo por mi vida”, concluyó Izarra Mujica.

