En estas más de dos décadas, “los venezolanos pasaron de ganar uno de los mejores sueldos mínimo de América Latina, al peor del mundo”, agregó.
De paso, Marquina recuerda que los trabajadores no solo ganan una miseria. “En el sector público perdieron las conquistas que costaron años de lucha. Perdieron las tablas salariales, las primas, la profesionalización”.
Asegura que cada “decreto de aumento lo que hace es confiscar el dinero de los venezolanos. Maduro sabe que la emisión de dinero inorgánico es la principal causa de la inflación”.
“Al aumentar el salario lo pagas con bolívares y la capacidad adquisitiva es peor. Hay más deprecación del tipo de cambio en un país donde todo es importado. Esto reduce la capacidad de compra del trabajador”, lamentó.
Asegura que “la perversión del chavismo es empobrecer a los venezolanos para manipularlos y pisotear su dignidad. El hombre verdaderamente libre es el que puede cubrir sus necesidades. Y con estos sueldos obliga al trabajador a la dependencia y así lo domina”.
Una burla
Por su parte, la Academia Nacional de Ciencias Económicas (Ance) expresó su opinión sobre el reciente aumento del salario.
“La nueva remuneración, de Bs. 10 millones representa un incremento nominal de 177%”, señala la institución.
“La cifra alcanza 3 dólares mensuales conforme al tipo de cambio oficial existente para la fecha. En el resto de Suramérica esta remuneración básica para la subsistencia supera los 200 dólares mensuales. En Chile, por ejemplo, las personas reciben hasta 440 dólares mensuales”.
“Presentar este aumento del salario mínimo como una acción solidaria con la clase obrera, luce como una burla. Deja a los trabajadores al cuidado de la caridad privada o de las irregulares e incompletas bolsas de alimentación gubernamentales (CLAP)”, denunciaron.
Señalaron que, desde abril de 2013, cuando Maduro ocupó la Presidencia, la capacidad adquisitiva real del salario mínimo se ha reducido en torno a 90%.

