El trabajo es la actividad que genera riquezas en una nación. Los recursos naturales no valen nada, se pierden, sin la labor de los hombres y mujeres. La siembra, pesca, cría, recolección, distribución, producción, comercialización de un producto natural es posible únicamente por la fuerza de trabajo.
Así también, todos estos productos naturales y materias primas generan valor, cuando son transformados por la fuerza de trabajo intelectual, manual, científico, técnico, artístico o creativo. Los obreros, empleados, vendedores, comercializadores, artistas, intelectuales, todos son trabajadores. También es trabajador el gerente, capataz, supervisor, director que funge como representantes jerárquicos del capital privado (empresarios) o público (estado-gobierno).
Las relaciones trabajo y capital históricamente han sido tensas. El capitalista quiere más ganancias por su empresa. El trabajador exige más beneficios, (vía salario integral o contrataciones colectivas), del negocio. Sin embargo, esta lucha histórica es aparente, ya que, los dos tienen derechos al acceso de las riquezas producidas, su alianza puede generar un ganar -ganar en el juego económico. Cada parte se necesita. Estas contradicciones, son lucha de roles, más que de clases o entre personas activas. La misma persona puede ser trabajador empleado en una panadería en la mañana, director (representante del capital público) de escuela en la tarde y atender su propio negocio (capital privado) de posada turística en la noche, actuando como patrono privado.
Así, las personas asumen roles según sus circunstancias y se comportan según el rol que les corresponda en el momento. Por ende, la persona del ejemplo mencionado, puede en el rol de empleado en la panadería exigir mayores salarios, en su rol de director de escuela requerirá más responsabilidad y dedicación al personal a su cargo y como patrón tratara de pagar el menor salario a sus empleados por la mayor productividad posible. Esto aplica también, con los roles comprador – vendedor. Cuando una persona compra busca el menor precio a pagar y cuando vende apetece el mayor precio a recibir. Siendo el mismo individuo, cada día, cada hora o minuto nos comportamos diferentes según el rol que tengamos a cada instante, podemos cambiar de un rol a otro.
Por tal razón consideramos, que lejos de estimular la lucha de clases, como legisladores debemos promover la alianza, cooperación y solidaridad entre los actores económicos. Motivar el Ganar-Ganar como estilo de relaciones productivas. Sean estos trabajadores-patronos, inquilinos-arrendatarios, consumidores-productores, compradores- vendedores, cliente – profesional, obreros- capataz. Todos nos necesitamos mutuamente y debemos evitar desaparecer o dañar al otro. Esta división de roles debe ser solo con fines organizativo, más que como estilo de vida.
Las leyes deben crear equilibrios, equidad, solidaridad, encuentro, cooperación, fraternidad, justicia entre los miembros de una sociedad. Lejos de enfrentarlos deben unirlos en intereses comunes. La empresa productiva es buena para el patrón y para el trabajador. La escuela funcional es positiva para el director, los educadores y los obreros, el consultorio clínico con pacientes felices es bueno para el médico, la enfermera y su secretaria.
En síntesis, se debe superar el paradigma de la lucha de clases y entender la más aceptada teoría de los Roles, teoría de los Juegos y de los sistemas. En la actividad económica productiva, todos cambiamos de roles, todos jugamos diversos juegos y nuestras acciones están interconectadas en varios sistemas sobrepuestos e interrelacionados. Las leyes son los papeles dramáticos de esos roles, la reglas de esos juegos, siendo así, no pueden, ni debe ir contra el sistema económico o fracasaran. La única forma de cambiar o modificar un sistema es jugando inteligentemente diferentes roles con las reglas de su juego.
En estas elecciones del 6 de diciembre se oponen dos modelos, el socialista comunista que impulsa la lucha de clases y modelo el democrático que promueve la solidaridad y cooperación entre los actores económicos. Voluntad Popular Activista te invita a votar por la democracia, la paz y la reconciliación de todos los agentes económicos.
Alcides Cedeño y Miguel Figueroa

