Una nueva modalidad de estafa mediante comprobantes de pago móvil falsificados mantiene en alerta a los comerciantes de Tucupita.
Recientemente, un local de comida rápida ubicado en las adyacencias del Paseo, fue víctima de delincuentes juveniles que lograron llevarse mercancía sin emitir el pago real.
La propietaria del establecimiento relató que el primer incidente ocurrió cuando dos jóvenes, de entre 19 y 20 años, solicitaron una orden de shawarmas valorada en 8.5 dólares.
Tras mostrar un presunto «capture» de pantalla, la vendedora verificó visualmente los datos del teléfono, la cédula y el monto, y procedió a entregar el pedido. Sin embargo, al momento en que su esposo revisó la cuenta bancaria del negocio, los fondos nunca habían ingresado.
Apenas una hora después, el mismo modus operandi intentó ser replicado en el local por otro sujeto. El individuo, que fingía hablar por teléfono con su padre, ordenó tres shawarmas y solicitó los datos para transferir.
Ante la sospecha del primer robo, los dueños decidieron verificar la transferencia de forma inmediata, percatándose de que el dinero tampoco se reflejaba en el sistema bancario.
Al confrontar al individuo sobre el pago no recibido, este intentó evadir la situación. En ese instante, los dueños se percataron de que los dos primeros jóvenes observaban desde la parada de autobuses cercana. Aunque intentaron alertar a la Guardia Nacional, la dinámica de trabajo del restaurante permitió que los sospechosos aprovecharan un descuido para huir rápidamente del lugar.
Aunque los afectados no formalizaron la denuncia ante las autoridades por desconocer la identidad de los sujetos, hicieron un llamado urgente al gremio comercial del municipio. «Tengan demasiado cuidado a la hora de recibir un pago móvil. Asegúrense de que los fondos lleguen realmente a su cuenta antes de entregar la mercancía, porque así como me hicieron a mí, también le pueden hacer a otras personas», advirtió la víctima.


